Isabel Gómez de la Cueva tiene nombre solemne, de reinas que hacen historia, y aunque su apariencia inspire calma, su mirada descubre una inquietud y vivacidad que no dejan indiferente a quien la observa.

 

 

Su determinación es firme y le lleva a afrontar su día a día con un objetivo muy claro, que no es otro que vivir de su pasión, la Ilustración.

Lapiceros de colores, pinceles, pliegos de papel y cualquier objeto o detalle que le sirva para sus creaciones, inundan su mesa de trabajo.
La luz es tenue y acogedora, ideal para esas últimas horas de la tarde en las que Isabel comienza su labor creativa “momento estrella”, tras largas jornadas de trabajo en el banco “esa contraposición de actividades me da fuerzas para desarrollar aún más mi creatividad y ganas de dibujar” asegura Isabel que encuentra en el dibujo su válvula de escape pero sobre todo, su medio de expresión “soy tímida y observadora y dibujar era mi forma de expresarme”.
Como buena creativa, ella saca el máximo partido de todo lo que ve. “En el colegio, a la hora de dibujar un árbol todos hacían el redondel, pero yo me empeñaba en hacer las hojas. Siempre voy al revés” comenta, pero quizá esa sea la dirección correcta que solo unos pocos logran ver.

El descubrimiento

“Yo quiero hacer eso!. Moda” es lo que dijo Isabel especialmente emocionada al ver ese boceto impreso en una revista del momento.“Descubrí el boceto de un diseñador, no recuerdo el nombre pero si el trazo perfectamente porque lo intenté dibujar”.

¿En qué te inspiras?

Años 20, Coco Chanel, son algunas de mis fuentes de inspiración y admiración de una época y personajes que lograron cambiar los cánones marcados imponiendo un nuevo estilo y forma de vida en general. Ahora está todo inventado pero afortunadamente hay ilustradores que saben marcar su propio estilo como Arturo Elena, con una técnica propia, muy personal y artística.

 

“No utilizo las técnicas digitales actuales, prefiero el trabajo artístico”.

Sutileza, elegancia, trazo limpio es lo que destilan las ilustraciones de Isabel Gómez de la Cueva, que defiende las ventajas del dibujo sobre la fotografía. “El dibujo no deja de ser arte, expresamos algo más personal” enfatiza, y remarca que todas su creaciones son originales. “Todo sale de mi imaginación, lo único que reproduzco de alguna imagen son los rasgos faciales de la modelo, la pose y vestido salen de mi”.

 

 

“Tengo claro que no voy a parar, el dibujo es mi motor”

Creatividad al poder.

No se puede frenar por mucho tiempo y al final vencerá “estudié derecho sabiendo que lo mío era el dibujo, pero en ese momento venció la decisión familiar” asegura Isabel con cierto arrepentimiento, pero también certeza de que no va a parar, es el momento “Siempre he dibujado, pero hace tres años que muevo mi trabajo a mayor nivel”.

¿Qué medios utilizas para mostrar tus ilustraciones?.

Muestro mis trabajos a través de mi página web www.isabelgomezdelacueva.com y en Instagram, es una plataforma ideal por su ausencia de límites.

“Me emociono porque lo doy todo”

 

 

¿Cuáles son tus proyectos futuros?

Quiero darme a conocer, ya he realizado exposiciones, y trabajos personalizados con los me emociono al ver a la clienta satisfecha, porque lo doy todo. Pero ahora mi meta es no parar; exposiciones en locales, eventos, negocios casi de cualquier sector porque lo que hago es decorativo y se puede enfocar a muchos campos.

¿Alguna meta?.

Mi ilusión es que alguna marca se fije en mí, de perfumes, moda, incluso vino, confieso que en ocasiones compro vino por el etiquetado, el dibujo es puro marketing y mis figurines podrían funcionar.
Lo que tengo muy claro es que no voy a dejar de disfrutar haciendo lo que más me gusta, dibujar.