Lola está sola por una horas, y aprovecha su momento para escapar y pasear tranquila entre las sombras y luces de zonas arboladas, que tan poco abundan en su ciudad.

Está algo nublado y ella, que es pura energía y nada supersticiosa, se propone iluminar el día con su vestido amarillo intenso, largo, fluido con ese toque delicado que si, le gusta, pero que no falte algo que le haga sentir que es ella, fuerte y atrevida como sus botines dorados de punta fina que tanto le gustan.

A un lado!. que pasa Lola.

Fotos: Raquel Merino

Vestido aqui

 

 

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies.     ACEPTAR